Tratamientos contra las ojeras (II)
Prosiguiendo con los tratamientos ante las inevitables ojeras, le comentamos que hay soluciones al alcanza de la mano.
Cremas especializadas: La aplicación de cremas en el rostro no son más que una solución eventual al problema, entre otras cosas porque aportan colágeno pero sólo en la parte externa del ojo, a diferencia de las micropulsiones aplicadas por un médico.
En el caso de usarlas es conveniente buscar aquellas que contengan vitamina K, que además se puede encontrar en el hígado o los vegetales de hoja oscura, como las espinacas y la lechuga.
Cirugías: Un peeling en la piel no suele ser recomendable para huir de las ojeras. En cambio, otro de los consejos para prevenir, en la medida de lo posible este problema, es no abusar del sol. Una intervención precoz es otro buen método de prevención. Si las ojeras son genéticas mientras más temprano se haga la cirugía, mejor será el resultado.
Sin duda que es conveniente, para evitar las ojeras, llevar una dieta saludable, dormir bien aproximadamente de siete a ocho horas diarias, evitar alimentos salados, utilizar protector solar, tomar dos litros de agua natural al día, no fumar, ni ingerir alcohol o cafeína.
Y como cuidado cosmético, conviene usar, tanto por la mañana como por la noche, una crema hidratante específica para el contorno de los ojos. Esto ayudará a descongestionar y cuidar el área.
También, una buena solución es usar correctores. Para aplicarlos de forma correcta se comienza por limpiar bien la piel con una crema hidratante. Luego, coloca el corrector mediante suaves golpecitos, sin estirar la piel y difumínalo con una esponja en dirección de afuera hacia adentro. Este producto se puede usar solo o por encima y por debajo de la base de maquillaje, sólo cuida que se funda con el color natural de tu piel.
Y de modo casero, en la casa podemos encontrar elementos que te ayuden a disminuir los efectos de las ojeras de manera sencilla, como bolsitas de té frío en los ojos para reducir las ojeras, o la manzanilla que es uno de los elementos naturales más eficaces para combatir la inflamación.
La manzanilla también se puede usar en compresas, mojando dos algodones con té frío y poniéndolos en los ojos por 15 minutos.